
1) si en tu familia hubo o hay algun caso de cáncer de piel. Prestá atencion a los lunares y visita periodicamente a tu dermatólogo.
2) Si alguna vez te freiste al sol y te salieron llagas o ampollas. El 85% de la exposición acumulativa del sol ocurre antes de los 20 años. En la niñez y la adolescencia, el peligro de quemarse la piel al sol aumenta por la falta de información o el descuido de los mayores a cargo.
3) Si sos pecosa o muy blanca, rubia o pelirroja, o si tenes ojos celestes o verdes. Las pieles no son todas iguales, preguntale a tu dermatólogo cuál es tu fototipo y que proteccion debes usar. Cuanto más blanca es tu piel, y más claros son tus ojos, mayor debe se rel índice de proteccion de tu filtro solar.
4) Si alguna vez fuiste a la cama solar…. las radiaciones ultravioletas de las camas solares son más intensas que las del sol. Alejate de las camas solares para siempre.
5) Si tenes más de 50 lunares. Según una investigación, el 25% de los melanomas se desarrolla a partir de un lunar. Por eso, cuantos mas lunares tenes, mayor es tu posibilidad de contraer cáncer de piel.
6) Si tenes una cicatriz. El pigmento mas claro en el tejido de la cicatriz es mas suceptible al daño solar. Siempre protegelas con una dosis extra de pantalla solar.



